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Qué es el Alzheimer y otras demencias

El Alzheimer es una alteración neurodegenerativa primaria. La persona con la enfermedad de Alzheimer experimenta cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de su cerebro y una pérdida, progresiva, pero constante, de una sustancia química, vital para el funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina. Esta sustancia permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está implicada en actividades mentales vinculadas al aprendizaje, memoria y pensamiento.

Se trata de una alteración compleja, de causa desconocida, en la que, intervienen múltiples factores. Estos son algunos de los elementos que pueden aumentar las probabilidades de padecer esta patología.

Síntomas presentes en la enfermedad de Alzheimer

En un principio, surgen pequeñas e imperceptibles pérdidas de memoria que con el paso del tiempo  se hace cada vez más notoria e incapacitante para la persona, que tendrá problemas para realizar tareas cotidianas y simples. A nivel cognitivo se producen pérdidas de memoria a corto y largo plazo, desorientación temporal y espacial, alteración en la capacidad de razonamiento, afasia, apraxia y cambios de carácter.

Claves en la prevención

Las recomendaciones de los expertos se centran fundamentalmente en dos puntos clave: detección precoz de los primeros síntomas, y ejercitar la memoria y la función intelectual. Además, mantener una dieta equilibrada, baja en grasas, protege frente al deterioro cognitivo, además, la vitamina E ejerce un efecto protector. En general, mantener unos hábitos de vida saludables puede reducir el 40 por ciento de los casos de Alzheimer, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Diagnóstico

Según la SEN, entre un 30 y 40 por ciento de los casos de Alzheimer podría estar sin diagnosticar, de los cuales un 80 por ciento pertenecen a un estadio leve.

La enfermedad se diagnostica con datos recabados sobre los problemas del paciente de memoria y aprendizaje, para llevar adelante la vida cotidiana. y preguntando a familiares o personas que conviven con el supuesto enfermo.

Resulta importante que el paciente cuente con un apoyo cercano de un familiar o una persona de su entorno, ya que el propio enfermo puede tratar de minimizar los síntomas del Alzheimer que sufre a la hora de explicarlos. Además, debido a los trastornos de memoria que sufre o el resto de problemas puede que el propio paciente no dé a conocer todo lo que percibe que le ocurre.

Tratamientos

El Alzheimer es una patología de evolución lenta. Desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se inicia una etapa de mayor gravedad pueden pasar años, dependiendo de cada persona, entre 5 y 20. Por el momento no existe ningún tratamiento que revierta el proceso de degeneración que comporta esta enfermedad. Sin embargo, sí se dispone de algunos fármacos que pueden retrasar, en determinadas etapas de la enfermedad, la progresión de la patología.

Se utilizan los anticolinesterásicos o inhibidores de la acetilcolinesterasa, fármacos que elevan los niveles de acetilcolina en el cerebro. Tacrina, donepezilo, galantamina, memantina y rivastigmina son los fármacos indicados en las primeras etapas de la enfermedad. Con estos medicamentos se mejoran las fases iniciales y moderadas de la patología, retrasando el deterioro de la memoria y la atención.

La SEN señala que la investigación sobre el Alzheimer ha obtenido grandes avances durante los últimos años, pero de momento no se ha encontrado una cura que pueda hacer remitir por completo los síntomas del Alzheimer.

¿Cuándo debería contactar con un profesional médico?

El Alzheimer en su estadio más leve muchas veces pasa inadvertido, pues el olvidar ciertos datos se relaciona en la mayoría de los casos como síntoma de la edad. Según explica Pablo Martinez-Lage, especialista de la SEN, “si, en un momento dado, no se recuerda un dato o se olvida lo que estaba haciendo o pensando, sí se debe acudir al médico cuando se detecten fallos reiterados en la memoria reciente. Acudir pronto al neurólogo es otra de las claves para poder tratar y, así, ralentizar esta demencia”.

Epidemiología

Según recoge la Sociedad Española de Neurología, en España hubo 600.000 casos de Alzheimer en el año 2014, y se prevé que está cifra irá aumentando con el paso del tiempo: cada año aparecen 40.000 nuevos casos de Alzheimer, y para el año 2050 se estiman un millón y medio de afectados. Todo esto se debe al envejecimiento progresivo de la población.